No siempre hacer lo correcto es lo que nos parece más fácil... Paradójicamente, a veces (por no decir casi siempre) nos cuesta mucho más hacer lo que sabemos que es correcto, lo que menos daño nos va a generar a futuro...
¿Será que soy la única a la que le pasa? Espero que no...
Pero así es la naturaleza humana, dónde no siempre le damos cabida a lo más lógico. Por eso dicen que la vida es como el colegio: Repites el curso las veces que sean necesarias para aprobarlo.
Hasta hace un tiempo me permití entrar en un juego bastante tóxico y dañino con una persona que claramente me daba señales de que no buscaba lo mismo que yo: Buscaba con quien pasar algunas noches, no con quien compartir experiencias; buscaba un puerto seguro al cual volver cuando lo sintiera necesario. Y aunque no era lo mismo que buscaba yo, finalmente cedía, otorgándole a él mayor importancia de la que le otorgaba a mis propios sentimientos, que se sentían burlados una y otra vez.
En lugar de sacar a relucir la adulta que ya soy, y que sale con todas sus fuerzas en muchos otros aspectos de mi vida con las cosas que quiere bastante claras, permitía que apareciera mi modo de ser infantil e ilusionado. Ese que todas tenemos un poco (no lo nieguen!) que a veces nos hace soñar con cuentos de hada; ese que me hacía soñar despierta con que un día él iba a aparecer en la puerta de mi casa diciéndome que se había dado cuenta lo idiota que había sido, que se iba a enfrentar como los caballeros con armadura y espada a sus amigos para defender nuestro amor, que me llevaría a su casa a conocer a cada uno de los miembros de familia presentándome como la chica que le había robado el corazón.
Yo no digo que esas cosas no pasen, pero las hace quien quiere hacerlas. La persona que por más de dos años sigue escondido detrás de sus excusas no lo va hacer y ya es decisión de uno tirar a la basura las relaciones tóxicas o mantener ilusiones infantiles que, cada vez que te das cuenta son bastante improbables, tu corazón se estruja y se rompe un poco más.
Sin querer o sin darme cuento o sabe Dios por qué, había caído en menospreciarme a mi misma, en pensar que no iba a encontrar nada mejor que esa tóxica situación.
Pero hace unos días decidí ponerle punto final a ese asunto, a darme más prioridad a mi, a mi valía, a mis sentimientos, y darme nuevamente una oportunidad. Darme el sí a mí misma.
Y así como ya seguro a muchos nos ha pasado, tomas una decisión que te cuesta mucho, accionas para concretarla y el universo se encarga de ratificar que hiciste bien, te da las señales que necesitas para volver a confiar en el amor y en la ilusión, pero fundados y recíprocos.
Y mientras escribo, esta "nueva ilusión" me acaba de escribir, así que seguimos en este viaje constante de confiar.
Gracias Gabriela <3
No hay comentarios:
Publicar un comentario